COCHES
Novedad

El Hyundai i30 N ya es una realidad

  • Motor 2.0 T-GDI turbo de 4 cilindros y caja manual de 6 velocidades
  • Dos variantes, Standard y Performance

Tras un largo periodo de desarrollo, el Hyundai i30 N por fin ve la luz. Estéticamente, el primer miembro de la subgama deportiva del fabricante coreano presenta un aspecto diferenciado y agresivo con los biseles de los faros en color negro y un nuevo parachoques con grandes tomas aire en los flancos destinadas a refrigerar los frenos y mejorar la aerodinámica.

Los pasos de rueda son más prominentes respecto al modelo convencional y la altura del chasis al suelo se ha rebajado en 4 ó 7 mm, dependiendo del tamaño del neumático - 18 ó 19 pulgadas-. El emblema 'N' está presente en la parrilla y en las pinzas de freno de color rojo.

El estilo del parachoques trasero también subraya su carácter con el escape con dos silenciadores ubicados a ambos lados del difusor y un llamativo alerón en color negro que corona la sección trasera en la que se ubica la tercera luz de freno de diseño triangular.

Hyundai ha buscando conectar esta nueva línea de desarrollo con su legado deportivo y para ello ha escogido como color más representativo para la carrocería 'Performance Blue', un emblema en sí mismo de su imagen desde que debutara en 2014 en el Campeonato del Mundo de Rallies, no es el único. El i30 N también está disponible en tonos como Clean Slate, Polar White, Micron Gray, Phantom Black o Engine Red. Estos contrastan con el negro de las taloneras laterales y de la carcasa de los retrovisores, lo que añade un toque de refinamiento muy convincente.

A bordo, ese vínculo cromático se establece mediante las costuras del volante y una franja en la palanca de cambios, ambos elementos presentan el logotipo N bien visible. Las referencias a su ADN deportivo son una constante principalmente en los controles del volante y en la información desplegada en el cuadro de instrumentos, con indicador de cambio de marchas o la zona roja del cuentarrevoluciones variable en función del modo de conducción elegido.

Una vez definido su aspecto, entramos en el plano más importante,  el emocional. Hyundai insiste en que esta creación responderá a las expectativas del conductor más exigente en términos dinámicos, algo que sólo echando un vistazo al despliegue de funciones destinadas a optimizar su comportamiento deportivo  parece estar garantizado.

Igual de exigentes se han revelado a la hora de ofrecer un conjunto motriz capaz de adecuarse a las inclinaciones de cada uno de ellos mediante dos variantes, una Standard y una denominada Performance. Ambas toman como base el motor turbo 2.0 T-GDI pero, mientras la primera ofrece la nada despreciable cifra de 250 CV, la segunda eleva el listón hasta los 275 CV. En ambos casos el par máximo es de 353 Nm.

Esta última presenta un paquete en el que se incluye neumáticos Pirelli P Zero de 19 pulgadas, discos de freno de mayor tamaño, diferencial electrónico de deslizamiento limitado y sistema de válvula de escape variable. Características destinadas, como se puede intuir, a un rendimiento óptimo en competición. La potencia, en cualquiera de sus configuraciones, se transmite al tren delantero mediante una caja de cambios manual de seis velocidades.

Con este nivel de rendimiento la precisión y el control se revelan como rasgos fundamentales a la hora de proporcionar una experiencia a la altura de un auténtico pura sangre. Para ello se dota de dirección asistida por motor montado en la cremallera, suspensión con control electrónico, función de ajuste de revoluciones Rev Matching, activable a través de un botón en el volante, y dispositivo Launch Control que optimiza el rendimiento en las salidas desde parado.

Existen además otra serie de características cuyo objetivo es combinar estos parámetros para sacar el máximo partido a sus posibilidades. Esto se consigue mediante cinco modos de conducción - Eco, Normal, Sport, N y N Custom- que se pueden activar a través de dos botones en el volante. Estos ofrecen una amplia variedad de configuraciones modificando el carácter del vehículo en un amplio rango de situaciones. Toda esa experiencia se transmite al conductor mediante un generador electrónico que procura un sonido bronco y de lo más estimulante al interior.

La información sobre el modo escogido se visualiza sobre una pantalla táctil -de cinco u ocho pulgadas- que flota sobre el salpicadero. Esta, además de las funciones habituales de conectividad y compatible con las plataforma del usuario -Apple CarPlay o Android Auto- recoge datos sobre la potencia, par, acción del turbo y fuerzas G así como cronómetro e información sobre la aceleración. Con este nivel de equipamiento no podía faltar un cargador inalámbrico para teléfonos móviles.

Y es que no hay que olvidar que más allá de su apariencia y alto nivel de prestaciones, el Hyundai i30 N ha sido desarrollado como un vehículo de calle, capaz de atender las demandas de un uso diario en cuanto a rendimiento pero también en lo referente a seguridad. Un apartado en el que se incluyen dispositivos como la frenada autónoma de emergencia, alerta de atención del conductor, asistente de mantenimiento de carril así como reconocimiento de señales de tráfico y asistente de luces largas que detecta tanto los vehículos que se aproximan en sentido contrario como los que circulan próximos en el mismo carril.

Pueden ver en acción el nuevo Hyundai i30 N en nuestro canal de YouTube.

 

Autor
Redacción
Etiquetas
Comentarios

Comente:
Por favor, use un lenguaje apropiado. Todos los comentarios serán revisados antes de su publicación, por lo que no aparecen inmediatamente.

Publicaciones y blogs

MotorEnLinea.es emplea cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de navegación en nuestra página web y para realizar mediciones estadísticas. Si está de acuerdo con su uso siga adelante con su visita. En nuestra política de cookies puede obtener más información.
ACEPTAR