A pesar del poco tiempo que EBRO lleva en el mercado, es de destacar su esfuerzo por brindar una oferta a la altura de las exigencias del mercado actual. Tiempos en donde la electrificación marca el rumbo actual y también, hay que decirlo, de la próxima década, exigida por una normativa que prioriza la sostenibilidad medioambiental, pero igualmente impulsada por una mayor conciencia y compromiso de los usuarios.
EBRO no es ajena a esta realidad. Hace unos días avanzábamos las características del sistema híbrido asociado al que será su próximo lanzamiento el S400. Hoy ponemos en valor las claves del propulsor híbrido enchufable que equipan los nuevos EBRO S700 y S800.
Ambos modelos incorporan una mecánica que ofrece una autonomía total superior a los 1.100 kilómetros. Según datos proporcionados por el fabricante, pueden recorrer hasta 90 kilómetros en modo totalmente eléctrico, lo que les permite obtener la etiqueta ambiental Cero de la DGT. Pero es que la eficiencia del sistema híbrido se mantiene incluso cuando la batería está descargada, con un consumo medio declarado de 6 l/100 km.
La explicación de este rendimiento está en la tecnología CSH (Chery Super Hybrid). Esta arquitectura combina un motor de gasolina de 1.5 litros TGDI DHE con dos propulsores eléctricos y una batería de alto rendimiento, todo gestionado por una transmisión automática DHT específica para sistemas híbridos.
El conjunto alcanza una potencia combinada de 279 CV y un par motor de 365 Nm. El motor térmico entrega 143 CV, mientras que el propulsor eléctrico principal aporta 204 CV. En cuanto a los consumos homologados, el S700 PHEV declara 0,8 l/100 km, y el S800 PHEV, 0,7 l/100 km. En ambos casos y como avanzábamos, el consumo agotada la batería ronda los 6 litros.
La batería tiene una capacidad de 18,3 kWh y permite una carga rápida del 30 al 80% en 19 minutos mediante corriente continua de hasta 40 kW. En corriente alterna, la potencia máxima de carga es de 6,6 kW, con un tiempo estimado de recarga de 3 horas y 15 minutos. Además, los vehículos están equipados con tecnología V2L (vehicle-to-load), que permite suministrar energía a dispositivos externos con una potencia de hasta 3,3 kW.
Ambos modelos emplean una batería con sistema de protección en tres capas, una estructura de aleación de aluminio, una capa de absorción de impactos y una base de acero de alta resistencia. Este diseño permite soportar temperaturas entre -35 °C y 60 °C, y está dotado de medidas de seguridad como el corte automático de alto voltaje en caso de colisión, con un tiempo de respuesta de 2 milisegundos. También incorpora un sistema de monitoreo en tiempo real del estado de la batería.
En cuanto al sistema de transmisión, la caja automática DHT permite al vehículo operar como vehículo 100% eléctrico, híbrido en paralelo, modo térmico directo, tandem o regeneración de energía.
Así, los modelos en su versión PHEV son una solución que aportan una amplia autonomía y eficiencia en cualquier situación, excelente capacidad eléctrica para trayectos urbanos y un consumo contenido en trayectos de más larga distancia.




