La historia de Hyundai con el hidrógeno no empezó ayer. Desde finales de los años 90, la marca coreana ha puesto esta tecnología entre su programa de prioridades para convertirlo en una alternativa viable, limpia y sostenible dentro del mundo del automóvil. En estas tres décadas, el esfuerzo ha ido dando sus frutos,
mientras posicionaba a Hyundai como uno de los actores principales en el desarrollo de soluciones asociadas a la pila de combustible.
El camino comenzó con un objetivo claro, hacer que los coches impulsados por hidrógeno fueran viables. Una visión que se tradujo en la creación del primer prototipo de pila de combustible a finales del siglo pasado. Pero no fue hasta 2013 cuando esa tecnología se convirtió en una realidad con el lanzamiento del ix35 Fuel Cell, el primer turismo eléctrico de pila de combustible fabricado en serie en el mundo. Aquel modelo fue la demostración de que era posible integrar una tecnología compleja en un vehículo real.
Cinco años más tarde, Hyundai volvió a
sorprender con el NEXO, un SUV de hidrógeno con aún mayor autonomía (hasta 666 kilómetros) y dotado de los más avanzados sistemas de asistencia a la conducción. Fue una prueba más de que el hidrógeno podía competir con otras formas de propulsión. El NEXO se convirtió en uno de los turismos de pila de combustible más vendidos del mundo, lo que situaba a Hyundai como uno de los líderes del sector en esta tecnología.
Hubo otros ejemplos. En 2022, presentó el N Vision 74, un atrevido concept car que unía el hidrógeno con las altas prestaciones y un diseño
retrofuturista inspirado en el histórico Hyundai Pony Coupé. Este modelo, aunque todavía como un prototipo, ponía de relieve el interés de Hyundai por explorar nuevas vías asociadas al hidrógeno, incluso en segmentos donde hasta ahora predominaban los motores tradicionales.
La apuesta se amplió en 2024 con el INITIUM, otro concept que adelanta lo que podría ser la próxima generación de turismos familiares impulsados por hidrógeno. Con más de 650 kilómetros de autonomía, el nuevo prototipo no solo plantea mejoras técnicas, sino también un nuevo lenguaje de diseño bajo el concepto “Art of Steel”. La versión de producción llegará en 2025,
junto con el nuevo NEXO, que ofrecerá más de 700 kilómetros de autonomía, mayor capacidad de remolque y mejoras notables en eficiencia y confort.
Pero Hyundai no se ha limitado al mercado de los turismos. Con el camión XCIENT Fuel Cell, lanzado en 2020, dio un paso firme hacia la descarbonización del transporte pesado. Este modelo ya ha superado los 16 millones de kilómetros recorridos en Europa, demostrando que la pila de combustible también tiene un futuro prometedor en el ámbito comercial. A esto se suma el ELEC CITY, un autobús de hidrógeno
que empezó a operar en Viena en 2025, reafirmando la viabilidad del hidrógeno en el transporte público urbano.
La visión de Hyundai va aún más allá del propio vehículo. La marca ha construido un ecosistema completo en torno al hidrógeno, integrando producción, almacenamiento y distribución bajo la marca HTWO. Esta plataforma, que actúa como punto de conexión entre la movilidad y la energía, está pensada para impulsar alianzas estratégicas, desarrollar nuevas tecnologías y fomentar la economía del hidrógeno a nivel global. Desde la generación limpia del hidrógeno mediante residuos hasta su aplicación en trenes o barcos, Hyundai se posiciona como una de las pocas empresas capaces de abordar todo el ciclo del hidrógeno con conocimiento y recursos propios.
En un panorama en el que los vehículos eléctricos de batería dominan la conversación sobre sostenibilidad, Hyundai ofrece una alternativa igual de prometedora, especialmente para aquellos sectores donde las baterías aún presentan limitaciones. La pila de combustible, con su alta autonomía y tiempos de recarga muy reducidos, podría ser clave en la transición energética que el mundo necesita.




