En el Rally Dakar hay victorias que tienen un sabor especial, la de Skyler Howes es una de esas. La del californiano, sí, el del siempre bien cuidado mostacho, se ha hecho esperar, ha sido la primera después de su octava participación dakariana convirtiéndose así en el noveno estadounidense capaz de hacerlo. No ha sido por casualidad, en el camino hacia Al Henakiyah ha protagonizada una espectacular remontada que si bien no le permite mejorar su mejor resultado final, aquel brillante tercer puesto de 2023, con este resultado apuntala el poder terminar el rally a los pies del podio.
Mientras tanto, Honda juega su particular partida de póker. El plan para que Ricky Brabec aspire a su tercera victoria en el Dakar pasa, paradójicamente, por ceder el liderato. Abrir pista penaliza y el equipo lo sabe. Van Beveren esperó tras el repostaje para compartir bonificaciones, pero Brabec fue un paso más allá y en el tramo final levantó el pie, buscando una mejor posición de salida para la jornada decisiva, aun a costa de entregar de forma temporal la cabeza de carrera a Luciano Benavides. Una decisión arriesgada, pero al mismo tiempo bien calculada. Veremos como les sale el envite.
Para KTM el puesto en la general de hoy de Benavides tiene aroma a regalo envenenado. Liderar con apenas 23 segundos de margen supone cargar con toda la presión y, además, salir seis minutos antes que Brabec en una etapa que puede decidir el rally. Cada metro, cada segundo de mañana valdrá su peso en oro…
Las noticias tranquilizadoras llegan desde el box de Daniel Sanders. El australiano ha podido terminar la etapa pese a la lesión en el hombro izquierdo sufrida el día anterior, aunque su 13º puesto le impide ejercer de escudero de lujo. Ese rol podría recaer en Edgar Canet, tercero hoy, que tomará la salida tres minutos antes y puede convertirse en pieza clave.
Ekström ataca
En coches, la estrategia del día favorecía a los cazadores de etapas. Un recorrido más rápido y menos arenoso, con los pesos pesados de la general abriendo pista, dejaba la victoria diaria en manos de quienes salían desde atrás. Y ahí emergió una vez más Mattias Ekström.. El sueco firmó su tercera victoria en esta edición, superando a Romain Dumas por 1’22’’. El francés se queda con la miel en los labios, pero también con su mejor resultado en nueve participaciones.
En el otro extremo, Nasser Al-Attiyah ya en modo gestión. Partía de Bisha con 12 minutos de ventaja sobre Henk Lategan y la consigna era controlar, no arriesgar. Lo hizo con la solvencia del veterano y, además, le acompaña la fortuna. Lategan, que había resistido con entereza pese a múltiples contratiempos, vio cómo sus opciones de podio se desmoronaban en el kilómetro 140 por la rotura del cojinete de la rueda trasera izquierda. Un contratiempo que lo deja fuera de la lucha por los puestos de honor.
El gran beneficiado es Nani Roma, ahora segundo en la general con su Ford Raptor a 8’40’’ de Al Attiyah. Una distancia considerable, aunque no definitiva. Roma deberá decidir si conviene blindar la posición o mantener un punto de ambición, sabiendo que Sébastien Loeb acecha. El francés, siempre capaz de exprimir hasta la última posibilidad, sueña con darle a Dacia un doblete histórico si logra alcanzar el segundo puesto por cuarta vez en su carrera.
Quedan dos días por delante y la calculadora ya está en marcha. En el Dakar, como en cualquier competición automovilística, nada está escrito hasta que no cae la bandera final.
Foto: a.s.o./a.vincent/dppi




