Se puede decir que son una rareza, y si existen, yo no los he visto pero, Canarias cuenta con un importante parque de automóviles ultra exclusivos, modelos de producción limitada, series numeradas y superdeportivos de altísima gama que convenientemente resguardados, son exhibidos muy puntualmente en eventos y concentraciones privadas.
El anuncio de la llegada del Audi R8 ABT XGT, única unidad existente en España, no hace más que alimentar esta leyenda. Justo en la frontera entre un coche de carreras y un vehículo para la calle, la unidad número 20 de una serie limitada a menos de 50 unidades, desarrollada por ABT Sportline, preparador histórico vinculado a la marca de los cuatro aros, en colaboración con Scherer Sport, ya pertenece a este selecto club que existe en las islas.
El modelo está desarrollado a partir del Audi R8 LMS GT2, el buque insignia de la familia GT de competición. Sobre esa base, ABT ha construido una pieza homologada para circular por carretera, para cuya homologación fue necesario superar más de 40 certificaciones individuales, en un proceso técnico complejo. El resultado es una obra de arte numerada y ensamblada de forma artesanal, concebida como homenaje al fin de ciclo del Audi R8.
Bajo su carrocería ensanchada de fibra de carbono se encuentra el conocido motor V10 atmosférico 5.2 FSI, que en esta configuración desarrolla 640 CV. Está asociado a una transmisión S tronic de siete velocidades y mantiene la tracción trasera, fiel a su planteamiento como deportivo de competición. Un conjunto que permite alcanzar los 310 km/h de velocidad máxima. Su peso es de tan solo 1.400 kg gracias al uso intensivo de la fibra de carbono y componentes directamente heredados de la competición.
El chasis, desarrollado y validado en el exigente Nürburgring, incorpora suspensión de doble horquilla con amortiguadores Öhlins regulables, frenos de competición con ABS ajustable y una aerodinámica funcional dominada por un imponente alerón trasero GT2 anclado directamente al chasis.
El interior elimina cualquier elemento innecesario. Cuenta con jaula de seguridad integral, asientos bucket con arneses multipunto, consola específica, la instrumentación digital de inspiración racing y un panel de control heredado de la competición dibujan un entorno donde cada detalle tiene una función clara.
Aunque inicialmente se planteó una producción de 99 unidades, la fabricación final se ha limitado a menos de medio centenar de ejemplares a nivel mundial. Esa reducción, unida al exigente proceso de homologación, eleva aún más su condición de pieza de colección.




