En apenas unos años, Kia ha pasado de tantear el terreno eléctrico a desplegar una auténtica ofensiva de producto. Modelos como el EV6, el EV9 y el EV3 son solo la antesala de una oleada que muy pronto se verá respaldada por vehículos como el EV4 o el EV5 al que hoy haremos una primera aproximación.
Y es que, con 4,61 metros de longitud, esta nueva propuesta está llamada a convertirse en pieza clave de la estrategia de la marca al situarse en el corazón del segmento SUV compacto eléctrico. Sus argumentos encajan como un guante en todo lo que puedes esperar de un vehículo de sus características, autonomía generosa, con una clara orientación familiar y bien pertrechado en términos de confort, conectividad y seguridad.
Para la ocasión, Kia apuesta por una
batería de 81,4 kWh asociada a un motor de 160 kW. Sobre el papel, esto se traduce en tranquilidad tanto para un uso urbano prolongado como también para afrontar desplazamientos más largos, gracias a sus más de 500 kilómetros de autonomía.
Soluciones como la carga rápida y el sistema i-Pedal 3.0 con el que se puede conducir prácticamente con un solo pedal contribuyen además a maximizar
su eficiencia, reduciendo los tiempos de parada, y facilitando la conducción y el control en tráfico denso.
Como vehículo con vocación familiar, la versatilidad se convierte en una de sus prioridades. En este sentido, el interior se ha concebido como un espacio adaptable en el que, por ejemplo, los respaldos traseros pueden abatirse hasta quedar casi horizontales, creando una superficie continua con el maletero, ideal para transportar objetos voluminosos.
La consola central incorpora soluciones
como una bandeja deslizante que puede extenderse hacia la segunda fila y también cuenta con un sistema de climatización de tres zonas con ajustes independientes, pensando siempre en el bienestar de todos los ocupantes.
Otro de los elementos protagonistas es la pantalla panorámica compuesta por un cuadro digital de 12,3 pulgadas, una pantalla central de infoentretenimiento y el citado monitor de climatización, todo ello controlado por la interfaz unificada ccNC, que centraliza navegación, funciones del vehículo eléctrico y
conectividad. Opcionalmente también puede contar con Head-up Display para minimizar distracciones.
Las actualizaciones OTA mantienen el software al día, mientras que Kia Connect Store permite ampliar funciones bajo demanda. Un detalle llamativo es el “modo mascotas”, que mantiene una temperatura estable en el habitáculo cuando estas permanecen en el interior.
El pack tecnológico se completa con sistemas avanzados de asistencia como el HDA 2.0 (asistencia de conducción en carretera) y el sistema de
estacionamiento remoto con llave 2.0, que facilita las maniobras en espacios reducidos.
El EV5 está llamado a convertirse en eslabón intermedio de una ofensiva que junto a modelos como el EV3 y el EV4, facilitan el acceso a la movilidad eléctrica en segmentos de alto volumen. Todos comparten base tecnológica, un estilo reconocible y también importante, los mismos principios sobre sostenibilidad mediante el empleo de materiales que incluye bioplásticos, pinturas de base biológica y moquetas recicladas. Aún no se ha anunciado su llegada al mercado canario, se habla de versiones además con tracción total, y por supuesto del lanzamiento de una variante de acabado GT-Line, estaremos atentos…




