Cuando se habla de automovilismo, existen pocos escenarios con el peso simbólico del Rally de Montecarlo. Allí, en 1965, la marca británica escribió una de las páginas más célebres de su historia cuando el Mini Cooper S de Timo Mäkinen y Paul Easter se alzó con la victoria. Aquella gesta marcó un antes y un después en la historia de la firma.
Seis décadas después, el fabricante revive ese capítulo con el nueva Mini 1965 Victory Edition, una serie especial que traslada ese legado al presente. Disponible en las variantes John Cooper Works y John Cooper Works Electric, esta edición especial no se limita a lo estética, sino que conserva intacto intacto el pulso prestacional.
La variante de combustión desarrolla 231 CV (170 kW) y 380 Nm de par máximo. Con estas cifras, acelera de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos, situándose como una de las opciones más dinámicas dentro del segmento de los compactos deportivos.
Por su parte, el MINI John Cooper Works Electric eleva la apuesta hasta los 258 CV (190 kW) y mejora
ligeramente la aceleración, completando el 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. La respuesta inmediata propia de la propulsión eléctrica encaja con la filosofía que siempre ha caracterizado al modelo.
El diseño exterior es el rasgo que mejor define su conexión con el pasado. La carrocería en Chili Red, color emblemático del automovilismo de los años sesenta, se combina con una franja blanca que recorre capó, techo y zaga. El gráfico con el número 52 en los laterales remite directamente al dorsal del vehículo
vencedor en 1965. El techo panorámico añade un matiz contemporáneo al conjunto, mientras que la discreta inscripción “1965” en el pilar C subraya el carácter conmemorativo de la edición.
Las llantas de aleación de 18 pulgadas, disponibles en diseño JCW Lap Spoke bitono o JCW Mastery Spoke en negro para la versión eléctrica, subrayan su imagen deportiva, al tiempo que los cubos flotantes y la válvula JCW en
combinación cromática específica aportan un guiño adicional al mundo del rally.
En el habitáculo, la ambientación mantiene la base tradicional John Cooper Works en tonos antracita. La moldura del umbral de puerta con la inscripción “1965” en blanco sobre fondo rojo y negro introduce un guiño al carácter exclusivo de la edición.
Cada unidad incluye una dedicatoria en el interior de la puerta que recuerda la gesta del rally. Además, el volante deportivo incorpora la inscripción “1965”, detalle que también aparece en la zona de almacenamiento central. Incluso la llave exclusiva luce el número de carrera del Cooper S vencedor.
El MINI 1965 Victory Edition estará disponible en los concesionarios a partir de julio de este año.




