Para celebrar el 50 aniversario de uno de los motores emblema del grupo, Audi Sport presenta la edición especial Audi RS 3 competition limited. La producción del deportivo compacto estará limitada a tan solo 750 unidades, y supone un homenaje a la icónica
mecánica de cinco cilindros, patrimonio de la marca desde los años setenta. Esta nueva obra de arte de la división deportiva de la marca de los cuatro aros estará disponible tanto con carrocería Sportback como Sedan.
Empezaremos por la mecánica. Esta corresponde al conocido TFSI de cinco cilindros, y 2,5 litros, un motor de los que ya quedan pocos a escala mundial. En esta configuración desarrolla 400 CV de potencia y 500 Nm de par máximo, cifras que permiten al compacto deportivo acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 290 km/h.
Audi lo ha dotado, además, de una banda sonora característica mediante un sistema de escape deportivo RS equipado con válvulas de control variable. Estas se abren para intensificar el bramido del motor en los programas dynamic, RS Performance y RS Torque Rear, dando rienda suelta a la emocionalidad del modelo.
Ni que decir tiene que la marca ha trabajado en una puesta a punto del chasis muy concreta. Por primera vez, el RS 3 incorpora una suspensión coilover, desarrollada específicamente para esta versión. Este sistema permite ajustar los amortiguadores en tres vías, con regulación independiente en compresión y extensión, para
ofrecer un amplio rango de posibilidades de adaptación a cualquier estilo de conducción. La suspensión se combina con un nuevo estabilizador trasero más rígido, lo que mejora la precisión del eje posterior y refuerza el carácter deportivo del modelo. Los amortiguadores utilizan materiales como el acero inoxidable en el eje delantero y el aluminio en el trasero, además de contar de un mayor volumen interno para mantener la temperatura del fluido hidráulico en un estado óptimo.
A su vez, como funciones de ayuda añadidas para una dinámica extrema incluye de serie el
torque splitter, sistema que distribuye el par entre las ruedas traseras de forma totalmente variable. Este funciona en sintonía con el brake torque vectoring ayudando a que el coche gire con mayor agilidad y salga de la curva con más eficacia. La frenada corre a cargo de unos discos cerámicos resaltados con pinzas rojas, especialmente resistentes al sobrecalentamiento y más ligeros que los sistemas convencionales.
A nivel estético es inconfundible. En el frontal, además de una trama exclusiva en la calandra, incorpora unas aletas aerodinámicas de carbono mate con tomas de aire más generosas y un protuberante espóiler con forma asimétrica. El carbono se extiende también a
los retrovisores, faldones laterales, alerón trasero y difusor, mientras que las llantas de 19 pulgadas en color oro Neodimio aportan una vista única. El modelo estará disponible en tres colores exteriores: gris Daytona, blanco Glaciar mate y verde Malaquita, este último inspirado en el Audi Sport quattro que marcó una época dorada en los rallyes impulsado por motores de cinco cilindros.
A bordo se apuesta por una combinación de negro, oro Neodimio y blanco Ginger, con asientos RS bucket. El número de serie al que corresponde el modelo de producción limitada se sitúa en la consola central. La instrumentación, además de la
información habitual, ofrece al usuario gráficos específicos sobre los datos de rendimiento como fuerzas G, potencia, par o cronómetro de vueltas. También aparecen parámetros como la temperatura del refrigerante, del sistema de frenos o como se distribuye el par en las ruedas en cada momento de la conducción.
Las primeras unidades de esta versión destinadas al mercado canario, una de las más especiales hasta la fecha del famoso RS 3, comenzarán a entregarse a finales de 2026.




