Tres años después de su llegada al mercado español, BYD se ha consolidado como uno de los actores clave en la electrificación del parque automovilístico nacional. Desde entonces, la compañía acumula más de 40.000 unidades matriculadas, convirtiéndose en uno de los principales impulsores del mercado de vehículos electrificados, combinando eléctricos puros e híbridos enchufables.
El crecimiento de la marca ha sido constante. Tras cerrar su primer ejercicio completo con algo más de 5.300 unidades, el verdadero salto se produjo en 2025, cuando alcanzó las 25.552 matriculaciones, lo que supuso una cuota del 11,4%. En 2026, señala la marca, la tendencia se mantiene al alza, con cerca de 5.000 unidades en los dos primeros meses del año, lo que les ha permitido crecer en penetración hasta el 14,6%.
Parte de este éxito se apoya en una gama cada vez más amplia y adaptada al mercado. Modelos como el Seal U, el Dophyn Surf o el ATTO 3 han concentrado el grueso de las ventas, con especial protagonismo para el primero, que supera ampliamente las 10.000 unidades. La evolución del catálogo, con la llegada de modelos como el Atto 2 DM-i híbrido enchufable y el Atto 3 EVO, permite a la marca cubrir distintos perfiles de cliente y dar respuesta a sus distintas necesidades.
En paralelo, BYD ha reforzado su estructura en España con inversiones en red comercial y logística. La compañía cuenta actualmente con más de 100 concesionarios y prevé seguir ampliando su presencia en 2026. A esto se suma la apertura de su sede en Madrid y un centro logístico de recambios en Guadalajara, clave para garantizar tiempos de respuesta inmediatos en posventa.
En este despliegue, el papel de socios locales ha sido determinante. En el caso de Canarias, el concesionario Icamotor ha sido un ejemplo de implantación con un crecimiento que les permitió situarse como la marca líder en ventas de turismos y SUV eléctricos e híbridos enchufables al final del pasado ejercicio. Su conocimiento del mercado insular, junto a la calidad del servicio y a una red consolidada, ha contribuido a acelerar su penetración como marca y por añadidura, favorecer el crecimiento del parque móvil de vehículos electrificados en el archipiélago.
Este desarrollo de BYD en las islas también se sustenta en la apuesta tecnológica de la marca. Sus modelos son un ejemplo de los beneficios que proporcionan sus avances en términos de eficiencia, autonomía y seguridad, respaldadas además por una política de garantías de lo más competitiva.




