Mercedes-Benz acaba de anunciar que el nuevo Clase C eléctrico ya está disponible para pedidos. La llegada de la nueva berlina, presentada hace tan solo unos días, supone un hito importante para la marca al ser históricamente uno de los pilares comerciales de su gama media. En esta nueva generación, si bien el modelo no experimenta cambios sustanciales en lo esencial, sí añade un planteamiento mucho más avanzado en
eficiencia, conectividad y comportamiento.
Su carismático atractivo sigue estando ahí, pero en esta ocasión va un paso más allá. El nuevo Clase C eléctrico incorpora una silueta más estilizada, adoptando un nuevo perfil dinámico que recuerda a la de un coupé, mientras que el frontal muestra una interesante reinterpretación de la característica parrilla de Mercedes-Benz, ahora iluminada mediante 1.050 puntos LED. En la zaga, el diseño adquiere una apariencia más musculosa y deportiva, dando lugar a una imagen claramente diferenciada de lo reflejado hasta ahora por la berlina.
El interior sigue la misma línea de alta sofisticación, apostando por materiales de alta
calidad y una configuración orientada a ofrecer el máximo bienestar a bordo. Ello incluye opciones de tapicería veganas o acabados en cuero Nappa “Twisted Diamond”, además de detalles como un confort acústico excepcional, y los asientos eléctricos equipados con soporte lumbar, masaje, ventilación y sonido 4D. La sensación de amplitud y comodidad se ve reforzada por el techo panorámico Sky Control, que integra 162 puntos luminosos configurables según el color elegido para la iluminación ambiental y por el confort climático. Además, ofrece una elevada capacidad de carga gracias a su amplio maletero y a un compartimento delantero de 101 litros.
No obstante, el gran protagonista a bordo es el
sistema MBUX Hyperscreen de 39,1 pulgadas, una superficie continua que integra instrumentación, sistema multimedia y pantalla para el acompañante. La tecnología de retroiluminación matricial, formada por más de mil LED individuales, permite no solo adaptar la intensidad del brillo sino una distribución personalizada de la información según las necesidades de conductor y los parámetros de entretenimiento.
En términos de comportamiento, la marca sitúa a esta edición como la generación más deportiva de toda su historia, y eso es mucho decir. Entre los elementos destacados figuran la dirección trasera de 4,5 grados, que reduce el diámetro de giro hasta los 11,2 metros, y la suspensión
neumática Airmatic con amortiguación predictiva basada en información obtenida a través de datos Car-to-X3F y Google Maps.
La nueva berlina incorpora además una arquitectura tecnológica completamente renovada. El sistema operativo MB.OS permitirá mantener siempre actualizado el vehículo de forma remota, añadiendo nuevas funciones y mejoras sin necesidad de acudir al taller. A ello se suma un nuevo asistente virtual MBUX con inteligencia artificial generativa, capaz de mantener conversaciones contextuales y memorizar preferencias del usuario.
El muevo Clase C eléctrico anuncia una autonomía homologada de hasta 762 kilómetros. Esta cifra es posible gracias a una combinación de factores como la aerodinámica, una gestión
térmica avanzada y, principalmente, gracias a una nueva batería con 94 kWh de capacidad útil. La arquitectura eléctrica de 800 voltios permite además recargas ultrarrápidas, recuperando hasta 325 kilómetros de autonomía en apenas diez minutos. El sistema de frenada regenerativa alcanza una capacidad de recuperación de hasta 300 kW, el modelo también está preparado para carga bidireccional.
La seguridad continúa siendo otro de los pilares. Para ello incorpora un amplio paquete de asistentes de conducción, incluyendo sistemas avanzados como MB.DRIVE ASSIST PRO, diseñado para ofrecer una experiencia de conducción punto a punto sin interrupciones, incluso con tráfico urbano denso.
El nuevo Mercedes Benz Clase C eléctrico está disponible desde 69.800 euros para la versión C 400 4MATIC.
