A veces hay victorias que saben a doble triunfo, bien puede ser por una gran remontada después de salir séptimo en parrilla, otras por estar a tan solo un punto del líder del mundial cuando hace un año completaste una de las temporadas más lesivas que se recuerda en MotoGP. Pues estos hitos no son más que dos grandes motivos por los que hoy, Jorge Martín, ha vuelto a romper la cúpula de su Aprilia al celebrar un fin de semana perfecto en el Gran Premio de Francia, en el circuito de Le Mans.
Se lleva los 37 puntos, y un subidón de adrenalina que le golpea directamente a su compañero de equipo, Marco Bezzecchi, que hoy tras ser segundo se ha dado cuenta de que el mundial no lo tiene tan fácil. Aún así, sigue sumando puntos que son vitales para él, ahora que su máximo rival, Marc Márquez, se encuentra recién salido del quirófano tras ser intervenido por una fractura en su pie derecho y un ajuste en su hombro por la antigua lesión sufrida en Tailandia de 2025. Lo que le mantiene fuera del mundial, como mínimo, hasta dentro de dos grandes premios.
Ai Ogura le regaló a Aprilia un nuevo récord este año, y es que es la primera vez que la fábrica italiana consigue un triplete en la categoría reina. Tras cruzar la línea de meta en tercera posición, el japonés se une a la hegemonía de los pilotos de Massimo Rivola para ser la nueva referencia del paddock. Además, con la caída de Bagnaia cuando rodaba segundo, y la ausencia del vigente campeón del mundo, Aprilia tiene por delante el camino perfecto para adelantar a Ducati en cuanto a rendimiento, si es que no lo han hecho ya.
Fabio Di Giannantonio fue cuarto, después de adelantar a Pedro Acosta a falta de una curva para el final, con un gesto incluido que al español no le gustó en absoluto, ya que cuando el italiano adelantó al piloto de KTM, este se le quedó mirando con un tono desafiante mientras cruzaba la línea de meta. Y no molesta solo por el gesto, sino también por la posición perdida de Pedro Acosta en el mundial con este adelantamiento, que justo se lo gana el del VR46.
Por detrás acabó Fabio Quartararo, el mejor de las Yamaha como en cada fin de semana, y su compañero de equipo terminó a más de 20 segundos con respecto al francés. “Pude dar el 100%, y creo que fue genial, sobre todo en la primera vuelta. Todo estuvo más igualado, fue más fácil adelantar y pude sentir mejor el límite, así que sí, estuvo bien. Veremos qué pasa en otros circuitos", explicó el piloto local, que hoy corrió frente a cien mil personas que esperaban verle dando el máximo, y como de costumbre, no decepcionó.
