Cincuenta años después de que el primer Golf GTI irrumpiera en el mercado, Volkswagen da una nueva interpretación a estas siglas presentando el ID. Polo GTI, el primer modelo completamente eléctrico convertido ahora en icono de deportividad. Y es que, si bien la marca había evitado hasta el momento utilizarlas, recurriendo a la denominación GTX para identificar a las versiones más prestacionales de la familia ID., no cabe duda de que por su trascendencia histórica, el Polo en su versión eléctrica se ha ganado el derecho a exhibirlas por primera vez.
Para ello no basta únicamente con presentar una imagen que encaje, en mayor o menor medida, con el rol que representa. Un GTI exige otra serie de cualidades, empezando por unas prestaciones a la altura. El nuevo ID. Polo GTI desarrolla 226 CV de potencia y 290 Nm, cifras con las que cumple, sin duda, con la primera de las premisas. La aceleración de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos lo sitúa también dentro de este territorio, al igual que la apuesta de la marca por la tracción delantera, acompañada en este caso por un sistema de bloqueo electrónico del diferencial de serie encargado de gestionar la entrega de potencia.
Sin embargo, el planteamiento del modelo va
más allá. El trabajo realizado sobre el chasis juega un papel fundamental para alcanzar tal consideración. De serie incorpora suspensión adaptativa DCC, dirección progresiva específica y un modo de conducción GTI que modifica la respuesta del sistema de propulsión, la dirección, la suspensión e incluso la ambientación interior, con un esquema de colores y gráficos específicos.
A nivel de diseño el nuevo Polo también se desmarca ligeramente de la versión convencional presentada hace pocas fechas, para mostrar identidad propia mediante la adopción de algunos rasgos característicos de los GTI históricos. Es el
caso de la línea roja que recorre el frontal o la parrilla inferior formada por una estructura en panal de abeja. Otros elementos como las llantas de 19 pulgadas, los faldones en negro, el nuevo spoiler trasero y el característico difusor son la evidencia de que su imagen no es solo postureo.
El interior mantiene esa misma filosofía. El rojo sigue siendo protagonista en costuras, molduras y asientos deportivos, cuya tapicería recupera el tradicional patrón de cuadrados tartán. Tampoco faltan otros detalles como una de las vistas del panel digital inspirada en el Golf de primera generación o determinadas animaciones y gráficas del sistema multimedia que aportan un interesante toque retro.
Eléctrico y bien equipado
El ID. Polo GTI recurre a una batería de 52 kWh que le permite homologar hasta 424 kilómetros de autonomía. Admite además cargas rápidas en corriente continua de hasta 105 kW, pudiendo recuperar del 10 al 80 % de la capacidad en aproximadamente 24 minutos. Todo ello dentro de un modelo que también mejora la habitabilidad respecto a la versión térmica, ofreciendo más espacio interior y un maletero que alcanza los 441 litros.
Otros elementos de su dotación, disponibles en opción, respaldan su planteamiento de modelo exclusivo. Nos referimos al equipo de sonido Harman Kardon de 425 vatios, el techo panorámico o los asientos delanteros ajustables eléctricamente y con función de masaje neumático. Volkswagen ofrecerá además unos
neumáticos deportivos Bridgestone Potenza Sport desarrollados específicamente para el ID. Polo GTI. El equipamiento también incluye, como novedad, el sistema Connected Travel Assist con reconocimiento de semáforos o la conducción con un solo pedal, para acerar y decelerar actuando únicamente sobre el pedal del acelerador.
La preventa en Canarias arrancará previsiblemente a mediados de octubre con un precio desde 34.900 euros, sin incluir ayudas ni campañas financieras.