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El Lexus ES se reinventa

Ya está aquí la nueva generación del Lexus ES, la octava nada menos. La berlina es uno de los modelos con mayor peso histórico dentro de la marca de lujo japonesa, distinción por la cual también le ha tocado asumir en múltiples ocasiones la responsabilidad de ser el encargado de estrenar una nueva dirección en el diseño y ser el que rompa el hielo en cuanto a la incorporación de nuevas tecnologías, como ocurre en esta ocasión.

Más grande y espacioso que su predecesor, junto al estreno de un nuevo estilo de carrocería, Lexus también ha puesto especial énfasis en dar un nuevo giro a la experiencia a bordo, ofreciendo soluciones destinadas esencialmente a mejorar la comodidad, el refinamiento y la atención al detalle. También incorpora un nuevo software que amplía las posibilidades y funciones del sistema de información y entretenimiento, además de incorporar un nuevo paquete de soluciones de asistencia a la conducción. Por último y como aspecto clave, esta nueva edición contará, por primera vez y como alternativa a las mecánicas híbridas, con sistema de propulsión 100% eléctrico, además de con variantes con tracción delantera y total.

A lo largo de toda su trayectoria, el Lexus ES siempre se había mantenido fiel al patrón de gran sedán de lujo. En esta ocasión, vamos a decir que el concepto no cambia, sin embargo, sí se reinterpreta condicionado por esta nueva era en la que la electrificación marca en buena medida el desarrollo. Ello exige superficies más limpias y soluciones que favorezcan la aerodinámica, lo que no significa renunciar a otros aspectos que son parte de su esencia. Así, su silueta evoluciona hacia una berlina de aspecto más dinámico, marcada por la introducción de un largo capó moldeado y un nuevo frontal característico. La firma luminosa en doble “L” aporta además una nueva expresión, mientras que las versiones híbridas mantienen discretas aperturas destinadas a optimizar la refrigeración.

Visto de perfil, se descubre una línea de techo descendente sin llegar al extremo de convertirse en una berlina de silueta cupé. Esta solución suaviza sus más de cinco metros de longitud, mientras que los laterales de la carrocería muestran un tratamiento mucho más cuidado desde el punto de vista aerodinámico. La zaga también estrena nueva interpretación. Los pilotos unidos por un delgado listón luminoso horizontal refuerzan ese aire general de sofisticación, sobre un conjunto con múltiples elementos destinados a canalizar el flujo de aire y mejorar tanto el confort de marcha como la eficiencia.

A bordo

Puertas adentro es donde probablemente mejor se aprecia el nuevo rumbo que Lexus ha querido dar al ES. El ambiente mantiene ese aire sobrio y refinado tan característico de la marca japonesa, aunque ahora interpretado desde una nueva óptica. Todo parece pensado para generar una sensación de serenidad, con mandos discretamente integrados y una disposición que prioriza la facilidad de uso.

El salpicadero adopta ahora una posición más baja para mejorar la visibilidad, mientras que la consola y los distintos elementos de control están bien organizados alrededor del conductor. Uno de los detalles más llamativos es la incorporación de los nuevos mandos Lexus Invisible Tech. Estos permanecen completamente ocultos cuando el vehículo está apagado y sólo aparecen iluminados al arrancar, integrándose en una banda interactiva que recorre el salpicadero. Aunque visualmente recuerdan a un panel táctil convencional, al activarse, se iluminan y aparecen bajo el revestimiento, combinando respuesta háptica y tecnología de transmisión de luz superficial.

En cuanto a habitabilidad, el aumento de dimensiones permite ganar espacio para las piernas y, en las versiones más equipadas, aparecen soluciones poco habituales como asientos traseros reclinables con funciones de calefacción, ventilación y masaje, además de un soporte extensible para las piernas. Todo ello acompañado por un cuidado sistema de iluminación ambiental configurable y materiales que combinan cuero y molduras decorativas inspiradas en el bambú. También mejora en capacidad y aprovechamiento interior. El maletero ofrece entre 493 y 517 litros de capacidad, según la versión, suficiente para acomodar dos maletas grandes de 86 litros.

El cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, el nuevo volante multifunción y el sistema multimedia de última generación concentran buena parte de la experiencia de interacción a bordo. A ello se suma un avanzado sistema de climatización con funciones de purificación del aire y un equipo de sonido premium firmados por Mark Levinson en las versiones superiores.

Y también eléctrico

Esta nueva generación afronta una importante evolución en cuanto a oferta mecánica. Lexus mantiene su conocida estrategia multitecnología, aunque esta vez llevada un paso más allá con la llegada de versiones completamente eléctricas junto a las tradicionales mecánicas híbridas.

La gama estará formada por el híbrido ES 300h y por dos variantes eléctricas, ES 350e y ES 500e AWD. Además, por primera vez, incluso el híbrido podrá asociarse tanto a tracción delantera como a un sistema inteligente de tracción total E-Four.

En el caso de las versiones eléctricas, Lexus ha desarrollado una nueva arquitectura específica orientada a mejorar tanto el rendimiento como el refinamiento de marcha. El ES 500e, la variante más prestacional, incorpora además el sistema de tracción total inteligente DIRECT4 y una curiosa función denominada Interactive Manual Drive, capaz de simular el funcionamiento de una caja de cambios secuencial mediante levas tras el volante para ofrecer una conducción más participativa.

La batería de iones de litio, de 77 kWh en la versión ES 350e y de 75 kWh en el ES 500e, se sitúa bajo el piso del vehículo para rebajar el centro de gravedad y preservar el espacio interior. Lexus también ha trabajado especialmente en la gestión térmica y la eficiencia de recarga, incorporando funciones de preacondicionamiento que permiten optimizar la temperatura de la batería antes de llegar al punto de carga. Según la marca, puede recuperar del 10 al 80% de la batería en apenas 28 minutos en corriente continua.

Por su parte, el ES 300h estrena la sexta generación de la tecnología híbrida de Lexus. El sistema combina un motor gasolina de 2,5 litros con una nueva batería de iones de litio más compacta y ligera, buscando mejorar tanto la eficiencia como el refinamiento general de funcionamiento. Lexus asegura además haber reducido de manera notable vibraciones y ruido mecánico para reforzar esa sensación de aislamiento tan característica del modelo.

A nivel de equipamiento, toda la gama contará con una dotación bastante completa desde las versiones de acceso, aunque serán los acabados superiores los que concentren las soluciones más sofisticadas. Entre ellas aparecen suspensión adaptativa, faros MultiLED de alta resolución, sistema de sonido Mark Levinson o el avanzado paquete de confort trasero con asientos reclinables, masaje y soporte otomano.

El nuevo ES también estrena el sistema multimedia Lexus Advanced con pantalla de 14 pulgadas y un importante salto en conectividad y capacidad de procesamiento. El sistema incorpora nuevos servicios conectados, actualizaciones remotas OTA, llave digital compatible con smartphone y una interfaz mucho más rápida e intuitiva.

A ello se suma la última evolución del Lexus Safety System+ 4.0, con nuevos asistentes de conducción y una capacidad de detección más avanzada. La marca asegura haber mejorado notablemente el campo de detección gracias a nuevos sensores y cámaras capaces de ampliar tanto el alcance como el ángulo de visión respecto a la generación anterior. El objetivo sigue siendo el mismo: reducir la carga de trabajo del conductor y anticiparse a situaciones de riesgo de forma mucho más natural y progresiva.

Entre las novedades aparecen funciones inéditas hasta ahora como la alerta de tráfico cruzado delantero, el asistente de cambio automático de carril o un sistema de parada de emergencia capaz de detener el vehículo de forma autónoma si detecta una posible incapacidad del conductor. A ello se suman mejoras en el control de crucero adaptativo, asistentes de mantenimiento de carril más precisos y nuevos sistemas capaces de detectar vehículos, bicicletas o motocicletas alrededor del coche con mayor rapidez y sensibilidad. Todo ello acompañado por una nueva generación de iluminación adaptativa MultiLED y una interfaz mucho más clara para visualizar la información de los sistemas de asistencia desde el cuadro digital y el head-up display.

Con esta octava generación, Lexus transforma el concepto tradicional de gran berlina de lujo para adaptarlo a una nueva etapa marcada por la electrificación, la conectividad y una forma distinta de entender el confort. Más refinado, más silencioso, más avanzado y ahora también eléctrico, esta nueva representa probablemente una de las evoluciones más profundas que ha vivido este modelo desde el nacimiento de la marca japonesa.

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