Con emoción y un público entregado ha sido recibido Marco Bezzecchi en el podio de Mugello, después de conseguir su cuarta victoria en el mundial y la primera de Aprilia en el trazado de Mugello. A pesar del dominio de Ducati en este circuito, esta vez fueron los hombres de Massimo Rivola los que presenciaron la invasión de pista de los tifosis desde lo más alto. Tener a esta magnitud de aficionados coreando tu nombre en un lugar emblemático para el motociclismo, solo puede tener como consecuencia las lágrimas de emoción que se vieron en los ojos del líder del mundial.
“La victoria en Mugello fue fantástica; un sueño que he tenido desde niño”, comentaba Marco Bezzecchi después de ganar, y arrebatarle a Ducati su celebración soñada en casa con motivo de su centenario. Aunque la victoria no estuvo clara casi hasta el final, ya que Pecco Bagnaia lideró desde el principio, pero el desgaste de su neumático trasero le impidió defender los colores y tuvo que aceptar una positiva tercera plaza.
En segundo lugar cruzó la línea de meta Jorge Martín, que continúa siendo uno de los pilotos más regulares de la parrilla, y fruto de ello es su segunda posición en el campeonato con 17 puntos de diferencia sobre su compañero de equipo. Aunque todavía quedan 15 citas del mundial y 555 puntos en juego, por lo que nada está asegurado, y menos para un calendario tan exigente en el que los pilotos tendrán que viajar ya, la próxima semana, al Gran Premio de Hungría.
Quien no piensa en los puntos es Marc Márquez, el vigente campeón del mundo ha hecho una reaparición estelar en Mugello después de estar en quirófano hace dos semanas para intervenir en su pie y hombro derecho, y consiguió sumar 15 puntos, su segundo gran premio mejor puntuado en lo que llevamos de temporada. “Estoy satisfecho porque es un primer paso importante en mi recuperación y veremos cuánto podemos mejorar en las próximas carreras”, decía el ‘93’ al bajarse de la moto, al que para ahora su físico es mucho más importante que un séptimo en carrera, y sonríe por recuperar sensibilidad en su brazo.
A pesar de su triunfo en la sprint race de ayer, Raúl Fernández tuvo que completar una increíble remontada desde el fondo de la parrilla después de irse largo en la primera curva de la carrera, al no conseguir poner la segunda marcha en su Aprilia. Sin embargo, para salvar los muebles del equipo TrackHouse apareció Ai Ogura, al que la decimotercera plaza no le pareció un motivo de peso para no intentar el podio, y se quedó a menos de una décima de arrebatarle los 16 puntos a Pecco Bagnaia.
