Sin duda, el Megane E-Tech sigue siendo pieza clave de la ofensiva eléctrica de Renault. Su llegada al mercado en 2022 supuso todo un espaldarazo a su estrategia de electrificación, un nombre reconocible, con una trayectoria comercial de gran éxito, ahora convertido en puerta de entrada para numerosos usuarios que accedían por primera a la movilidad libre de emisiones.
Cuatro años después de su lanzamiento, Renault somete al modelo a una profunda actualización con el objetivo de mantener su competitividad en el segmento donde más crece la oferta. La renovación se apoya en una evolución de su diseño, mejoras en el sistema de propulsión eléctrica y la gestión energética, nuevas soluciones de conectividad y una gama simplificada, pero con un equipamiento más completo desde las versiones de acceso.
Al primer vistazo los cambios son más que evidentes. Ello es debido a que la mayoría se centra en su expresión, donde únicamente se mantienen las ópticas respecto a la edición anterior. El resto es todo nuevo. La parrilla cerrada adopta un nuevo acabado en negro
brillante con patrones geométricos en forma de rombo. También cambia el parachoques del que desaparecen las anteriores tomas de aire laterales para sustituirlos por unos nuevos elementos donde se integran las luces diurnas. En la zona posterior, las ópticas conservan su característica línea horizontal, aunque estrenan nueva proyección tridimensional que modifica la complexión del modelo visto desde atrás.
Además, Renault señala que el modelo crece ligeramente en altura, concretamente 20 milímetros, una modificación directamente relacionada con la incorporación de una nueva batería de mayor capacidad. Se trata de la evolución más relevante, ya que no solo incrementa la autonomía disponible, sino que
también mejora las prestaciones de carga.
Con 67 kWh y basada en tecnología LFP (fosfato de hierro y litio) de nueva generación, utiliza una arquitectura cell-to-pack que integra directamente las celdas en el conjunto. Esta se asocia al motor eléctrico de 220 CV y 300 Nm de par, siendo el aspecto más reseñable el incremento de la autonomía hasta los 500 kilómetros. También mejora los tiempos de recarga, ya que admite potencias de hasta 165 kW en corriente continua. En corriente alterna puede recargar hasta con 22 kW de potencia, y también se añade función de carga bidireccional V2L.
Otros elementos como la bomba de calor y el preacondicionamiento de la batería permiten optimizar la eficiencia del sistema, así como funciones asociadas a la navegación con Google
Maps que incluye la planificación del momento idóneo y los puntos de recarga durante el trayecto.
Esta nueva configuración ha precisado también de nuevos ajustes en la puesta a punto. Para ello se han revisado la suspensión y la calibración de la dirección, permitiendo así afinar el comportamiento del modelo. La suspensión trasera multibrazo continúa formando parte de la dotación técnica del vehículo.
El sistema multimedia openR link mantiene la doble pantalla de 12,3 y 12 pulgadas, pero amplía sus capacidades gracias a una nueva oferta de datos integrada. Esto permite acceder directamente a las aplicaciones disponibles en Google Play sin necesidad de compartir la conexión del teléfono móvil. Entre las nuevas funciones destaca la integración de Google Gemini (IA), así como un sistema de reconocimiento facial que identifica al conductor y activa automáticamente sus preferencias. También debuta el nuevo modo Smart, que adapta automáticamente los diferentes programas de conducción en función del estilo de manejo y de las condiciones de circulación.
Otra de las novedades interesantes apunta directamente a la experiencia de uso con la incorporación de la función One Pedal. Este sistema permite controlar aceleración, desaceleración y detención completa del vehículo utilizando únicamente el pedal derecho. El conductor dispone además de varios niveles de recuperación de energía seleccionables mediante las levas situadas tras el volante. La ampliación de las capacidades de asistencia a la conducción y de las herramientas destinadas a analizar y mejorar los hábitos de conducción completan la dotación de esta nueva edición del Megane.
Por último, la gama también se reorganiza para simplificar la oferta. A partir de ahora estará disponible únicamente con los acabados Techno y Esprit Alpine. El primero se convierte en la versión de acceso a la gama con las ventajas que ello implica en términos de equipamiento básico del que forman parte los nuevos revestimientos y tapicerías, mientras que el segundo, como ya es habitual, aporta una imagen diferenciada gracias a elementos específicos de diseño, llantas de 20 pulgadas y una ambientación interior con detalles decorativos específicos y una nueva iluminación ambiental configurable.
