La evolución del automóvil pasa, en muchas ocasiones, por replantear conceptos que durante décadas parecían inamovibles. Nissan en su atrevimiento apostó por el denominado sistema e-POWER, una tecnología híbrida cuya singularidad es que el motor de gasolina nunca impulsa directamente las ruedas, sino que su misión consiste en producir la electricidad que alimenta al motor eléctrico encargado de mover el vehículo.
La tercera generación de esta tecnología viene con novedades. Nissan ha diseñado un motor de combustión completamente nuevo pensando exclusivamente en esa función de generador. El resultado es un conjunto más eficiente, silencioso y capaz de reducir el consumo homologado en más de un 12%.
En un automóvil convencional, el motor de combustión debe responder a las demandas del conductor, adaptándose a todo tipo de situaciones. En el e-POWER ocurre algo muy diferente. Como el encargado de mover las ruedas es siempre el motor eléctrico, el propulsor de gasolina puede trabajar únicamente cuando resulta más eficiente y detenerse cuando no es necesario. El nuevo bloque de 1,5 litros turbo está desarrollado desde su concepción para actuar como generador eléctrico.
Uno de los principales avances que trae aparejado el nuevo propulsor reside en el modo en que se produce la combustión. Los ingenieros de Nissan han recurrido a un sistema denominado STARC, que controla el movimiento del aire dentro del cilindro haciendo que la mezcla de aire y combustible giren creando un fuerte remolino que favorece una combustión más rápida, uniforme y estable. Gracias a esta solución, el nuevo motor alcanza una eficiencia térmica del 42%.
Otra de las novedades es la utilización de la tecnología cold spray para fabricar los asientos de las válvulas. La marca explica que en lugar de instalar piezas metálicas independientes, se proyectan partículas metálicas a velocidad supersónica sobre la culata de aluminio, creando directamente el recubrimiento necesario. Esto tiene varias ventajas, permite rediseñar los conductos de admisión y mejorar el flujo de aire hacia el cilindro, además de producirse una mejor dispersión del calor lo que aumenta su durabilidad. Se trata, señalan, de la primera aplicación de esta técnica en un motor producido en serie.
Para que el motor trabaje siempre en un régimen de vueltas ideal se utiliza una carrera más larga, a lo que se suma un turbocompresor de mayor tamaño ideado para trabajar en un margen muy concreto de funcionamiento. El empleo, a su vez, de lubricantes de muy baja viscosidad contribuye a aprovechar mejor la energía obtenida en cada ciclo de combustión.
Esta nueva generación del e-POWER también ha mejorado el confort acústico. Al no depender de las aceleraciones del conductor, el motor puede funcionar menos tiempo y hacerlo a un régimen inferior. En circulación por autopista llega a girar hasta 600 revoluciones por minuto menos que el sistema anterior. El resultado es una reducción del nivel sonoro de 5,6 dB(A), una cifra que, aunque pueda parecer modesta, supone una disminución muy importante.
Con este conjunto de avances, el consumo homologado del nuevo Qashqai e-POWER, pasa de 5,1 a 4,3 l/100 km, mientras que las emisiones se reducen hasta 98 g/km de CO2. La autonomía supera los 1.250 kilómetros y los intervalos de mantenimiento se amplían de 15.000 a 20.000 kilómetros. El sistema mantiene la respuesta inmediata característica de la propulsión eléctrica y, en modo Sport, alcanza 205 CV (151 kW), permitiendo acelerar de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos.
