Con pilotos de Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife y Gran Canaria, la despedida a la temporada 2010 será todo una exhibición, destacando la presencia ya confirmada del conejero Yeray Lemes, esta vez a los mandos de un Seat Córdoba WRC. Estos dos detalles harán que cada uno de los asistentes tendrán en su entrada una verdadera garantía de espectáculo.
Centrados en el apartado deportivo, esta última cita con la Ciudad Deportiva Islas Canarias es, además, la definitiva del regional de slalom. En este sentido Benito Marrero deberá imponer su Mitsubishi Lancer Evo VIII para llevarse el título, mientras que Sene Cazorla -ausente al no disponer de vehículo tras la reciente venta de su Subaru- tendrá que esperar acontecimientos, ya que llega a Jinámar como líder provisional. Pilotos como Benjamín Avella o Francisco Oliva -con sendos Mitsubishi- también optarán al triunfo, así como el tinerfeño Miguel Ángel Rodríguez, que regresa a Gran Canaria con el flamante Subaru Impreza.
Como cierre a la temporada, el gran polo de atracción de la jornada del próximo domingo 12 de diciembre será el Rally-Fórmula de Navidad. Sin la presión de los resultados y los puntos para la general los equipos ofrezcerán lo mejor de ellos mismos para convertirse, al menos a título honorífico, en campeón de campeones.
Con un primer filtro en el que los mejores tiempos obtenidos servirán para ir avanzando en la competición -previo emparejamientos según la clasificación del Memorial Jorge Santana- este Rally-Fórmula de Navidad irá alcanzando sus cotas más altas de espectacularidad con la entrada de los cabezas de serie de la prueba, seleccionados por montura, palmarés o clasificaciones.
Ambiente festivo
Un fin de fiesta ideal, por un lado para los participantes que rodarán un buen número de kilómetros en la misma jornada con unos costes contenidos, y para los aficionados, que disfrutarán de dos filosofías de competición realmente atractivas con pilotos de renombre. En este sentido cabe volver a recordar la presencia a modo de espectáculo de Tato Suárez (Ford Escort WRC) y Francisco Romero (Mitsubishi Lancer Evo VIII), que vienen a completar un menú realmente excepcional.
Horas antes, en la tarde-noche de la jornada del sábado se llevarán a cabo las verificaciones administrativas y técnicas. A su conclusión se celebrará una fiesta al que están invitados todos los pilotos, copilotos, organizadores, cronometradores y ese laguísimo etcétera que compone la tribu de las carreras y que tiene una cita en el mismo escenario de la prueba.