Seat destapa el tarro de las esencias para mostrar en Wörthersee 2014 una nueva interpretación del Seat Ibiza, representando a la marca española en los actos de celebración de los 30 años del nacimiento del modelo.
Basado en el Cupra y dotado con el motor 1.4 TSI de 180 CV y caja de cambios DSG, el Cupster, nombre escogido para denominar a este nuevo show car, centra buena parte de su atractivo en la existencia de un parabrisas envolvente y la desaparición del techo. No es la primera vez que una de las marcas del Grupo Volkswagen utiliza este tipo de performance como recurso de expresión deportiva. En 2011 y en el mismo escenario, Skoda exhibió el Fabia RS 2000, basado en aquella ocasión en el Fabia Super 2000 de competición causando gran sensación entre los miles de asistentes a este encuentro anual.
Para profundizar en la dinámica del Cupster, el modelo adopta una mayor anchura al tiempo que se reduce su distancia al suelo. También se ha rebajado la posición de los asientos para contrarrestar la escasa elevación del parabrisas. El color “New Orange” inunda de exotismo toda la carrocería enfatizada por unas llantas de 18 pulgadas y neumáticos de perfil bajo.
A bordo el decorado se tiñe de color gris oscuro evocando el cromatismo utilizado en los modelos de competición mientras el volante está tapizado con cuero puro de anilina que le otorga una porosidad y tacto muy agradables. Los instrumentos minimalistas y la tapicería de alcántara, así como los asientos de competición, proporcionan la sensación de encontrarse en el interior de un auténtico coche de carreras.